El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española nos dirá “Reunión nocturna de brujos y brujas, con la supuesta intervención del demonio ordinariamente en figura de macho cabrío, para la práctica de las artes de esta superstición.”

El escultor español Miguel Angel Blanco realiza en el Museo del Prado, entre el 19 de noviembre de 2013 al 27 de abril de 2014, la exposición: “HISTORIAS NATURALES”. Y en el mismo relaciona obras de artes de este museo con animales, vegetales, minerales… de otros museos españoles.

El azufre de Conil, pieza del Museo Nacional de Ciencias Naturales, lo relaciona con el cuadro de Goya El Aquelarre. Y en su catálogo escribe: “ Empecemos por el olor del aquelarre…deja olor a azufre… Pero este gran pedazo de azufre corresponde a otra época. Es una pieza histórica, procedente de la mina de Conil, en la que se hallaron instalaciones de azufre portentosas….”

Te presentamos esta habitación que como comprobará hace mención clara a esa referencia que Blanco le daba al mineral de azufre de Conil con el cuadro de Goya Aquelarre. Con es visión le ofrecemos una información más concreta de nuestro particular visión de colorido que por su intensidad nos gustaría que conozca, nuestra maravillosa puesta de sol en cualquier época del año, pero especialmente en las tardes de la primavera, el verano y el otoñoy al mezclarse el atardecer, ocaso de nuestro sol por el horizonte del mar azul verdoso, que es sede permanente de unos vientos que mecen al son de su dirección una veleta que simboliza ese atún con el que Don Alonso Pérez de Guzmán (Guzmán el Bueno), vino a poblar el lugar de la torre recibiendo el privilegio de las almadrabas de el Rey Sancho IV el Bravo, por su lucha, tesón e inteligencia al defender la plaza de Tarifa.

Pasear por cualquiera de nuestros rincones, desde la playa a los pinares, desde las lomas más elevadas a las campiñas, nos llevará a descubrir el amarillo y rojo de diferentes tonalidades en los atardeceres de este rincón meridional de Europa Atlántica.